
Ya sea que nunca hayas tenido una relación, estés iniciando una o hayas tenido diferentes experiencias en el noviazgo, estoy seguro que en algún momento has meditado al respecto.
La respuesta que demos a esa pregunta y las acciones posteriores determinarán en gran medida nuestro éxito o fracaso en la vida; por lo tanto, debemos responderla con detenimiento a la luz de la palabra de Dios:
1- Examina tu corazón.
Hagamos un examen de conciencia y volvámonos al camino de Señor. Lamentaciones 3:40 (NVI).
Antes de iniciar una relación de noviazgo examina tu corazón, evalúa tus motivaciones, tus errores del pasado, tus defectos, tus áreas de mejora, tus malos hábitos, tus heridas; entrégale todo esto al Señor; involucra a un consejero espiritual o una persona madura en la fe y trabaja cada día por ser mejor persona y mejor cristiano.
La calidad de relación que tengas con el Señor va a definir la calidad de tu relación de noviazgo y posteriormente tu matrimonio, por lo tanto, vive cerca del Señor, escucha su voz y se obediente a sus instrucciones.
2- Pide que el Señor que te revele el corazón de tu novio.
1 Samuel 16:7 nos relata que el profeta Samuel llegó a la casa de Isaí para ungir a uno de sus hijos. La historia nos menciona que Samuel vio al hijo mayor de Isaí y dijo – Estoy seguro que Dios ha elegido a este joven – (1 Samuel 16:6 TLA); sin embargo, Jehová le dijo – No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. (1 Samuel 16:7).
Nuestro Dios puede verlo todo, aún los deseos más profundos de nuestro corazón; entonces pídele que te revele el corazón de tu novio, ya sea poniendo un sentir en tu corazón o mostrándote su corazón a través de sus propias acciones.
3- No te dejes engañar por tu corazón. (Jeremías 17:9).
El corazón del hombre es engañoso, somos fácilmente influenciables, perdemos rápidamente la noción y la cordura. Aun cuando con toda seguridad pienses en tu corazón que esa persona es la ideal para ti, no pierdas nunca la objetividad de tu corazón y evalúa una y otra vez tus acciones y las acciones de la otra persona a través de la palabra de Dios y los consejos de tus autoridades (Padres y líderes de tu iglesia).
4- Cuida tu corazón.
La etapa de noviazgo es maravillosa y tienes el derecho de disfrutarla, pero siempre cuidando tu corazón. No te dejes influenciar por el mundo, el noviazgo es una etapa para conocer, para evaluar con objetividad a la otra persona, disfruta de esa amistad, pero evaluando cada paso. Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida. (Proverbios 4:23 NTV).
A cerca del autor: Carlos Aguilar
Forma parte del equipo de Avivadores de Iglesia del Camino