
Dios tiene el control. Dios nos ama.
¿Estamos firmemente creyendo esas dos declaraciones?
Las decimos mucho ultimamente. Al menos cuando vemos que viene una cosa tras otra, y cuando menos vamos superando el pánico a los virus, nos vienen tormentas, temblores, crisis política, problemas en las familias... uno se dice: paren este bus, que me quiero bajar.
Lo despertaron y le dijeron: —¡Maestro!, ¿no tienes cuidado que perecemos?
Mateo 4:38.
Pero Jesús se había dormido en la parte de atrás, apoyado sobre una almohada. Lo despertaron y le dijeron: —¡Maestro! ¿No te importa que nos estemos hundiendo?
Es una pregunta que hizo gente que seguía y creía en Jesús. No eran paganos, ni eran incrédulos o enemigos de Jesús. Eran personas que habían dejado todo para seguirle.
Usted y yo podemos, como humanos, también preguntarnos estas cosas: ¿Tienes cuidado Señor de nosotros? ¿De verdad te importa lo que este mundo roto y herido está sufriendo?
Yo con todo mi corazón quiero decirles ahora a todos ustedes que están leyendo esto: ¡Sí¡ Tu miedo, tu crisis y tu dolor le importan a Dios!
El puede ahora mismo reprender a la tormenta en tu vida y calmar los vientos. No hay forma alguna que podamos hacerlo nosotros mismos, y no hay poder en nosotros capaz de enfrentarse a lo que estamos enfrentando en el mundo hoy, pero Dios sí puede. Y recordando que El es soberano, pero que es un Padre bueno que cuida de sus hijos, hoy les animamos a unirse a subirse al regazo de Jesús y suplicarle que nos salve. ¡Acude, Oh Señor, pronto a socorrernos!