
Sabe pastor, llevaba 47 días sin masturbarme” - me dijo aquel joven - “pero volví a caer, me siento tan frustrado creo que nunca podré vencer esto”. Este es uno de muchos con la misma historia, aunque los casos varían la frustración es la misma, el dolor de la caída es igual de contundente, el sentimiento de culpabilidad e incapacidad los aplasta y parece que todo se terminó, se sienten condenados para siempre al fuego eterno, preparado para los lujuriosos, los que caen en la masturbación o la pornografía, para los que no pueden soportar la tentación sexual y tropiezan - “Debe haber algún lugar especial en el infierno para ellos”- piensan, mientras reciben su pasaporte sellado con un ticket directo al hades, a su espalda Satanás tiene la cara de satisfacción y sonrisa más perversa que jamás hayas visto. Una vez más logró algo que le encanta, CULPAR, empujarte hasta al fondo de tu culpabilidad de donde no saldrás en muchas lunas, al menos eso es lo que te dice, pero esa es la gran mentira que jamás debes creer. No importa lo malo o bueno que seas nadie merece a Dios, ¿entiendes?, nadie es tan malo para no merecerlo ni tan bueno para merecerlo, es un asunto de GRACIA, y esa palabra es tu esperanza, tu camino hacia la libertad de la culpa, la herramienta que abre el cerrojo de la condenación, Dios te ama, no hay pecado que pueda cambiar eso, así que toma las decisiones correctas y vuelve a comenzar. Olvídate de ese lugar en el infierno porque tú no llegarás allí si haces las cosas correctamente.
Una segunda oportunidad es un regalo, no hay derecho a exigir una segunda oportunidad, es un regalo, es gracia”. [Estamos] hablando de gracia, de segundas oportunidades para los que las necesitan, es decir, TODOS NOSOTROS. ¿En qué fallaste?... ¿masturbación como mi amigo del inicio del capítulo?, ¿te manosearon otra vez?, ¿otra vez 30 minutos de sexo intenso con tu novio y te sientes mal?, ¿estás harto(a) de fallar? necesitas otra oportunidad; ¿fallaste hace años y ni sabías que era pecado, pero ahora si lo sabes? necesitas otra oportunidad; ¿luchando contra la homosexualidad y nada cambia? necesitas otra oportunidad; ¿pornografía, pensamientos lujuriosos, conversaciones eróticas, infidelidad?... podría llenar esta hoja con un sin número de etcéteras acerca de nuestros errores con la sexualidad…. Vaaaa…. necesitas otra oportunidad y Dios está listo para dártela. Aunque las consecuencias de algunas cosas podrán ser inevitables, el plan se puede reestructurar y seguir adelante, ¡vamos, sigue avanzando! hay esperanza.
El sexo no es algo que simplemente lo hacemos y ya, algo que hiciste y listo, no es así, el pecado sexual cava profundo en el alma porque es algo que destruye hacia adentro: “Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo” 1ª Corintios 6:18. El golpe es contundente y es contra ti, por eso la carga de vergüenza y culpabilidad es tan pesada, la sensación de fracaso es tan extenuante y desesperanzadora. Es que no debes olvidar que mantener relaciones ilícitas en tu sexualidad es una amenaza para tu vida, mantener relaciones sexuales con la persona equivocada puede ser una amenaza para la vida misma.
Pero hay buenas noticias, hablar de otra oportunidad tiene sentido si pensamos en la respuesta a esta pregunta: ¿Dios está por nosotros o contra nosotros?... ¡Ups!... Si Dios no está con nosotros estamos fritos, nada más que decir, hagamos maletas y volemos lejos porque será terrible el resto del camino. Pero esa no es la verdad, esa es la verdad que el enemigo quiere que creas para sentirte miserable el resto de tu vida, cada caída será catastrófica y sin opción, pero eso no es cierto, no es bíblico, no es la verdad, estamos felices porque tenemos un Dios de oportunidades, puedes estar tranquilo y seguro que puedes tener perdón, paz, libertad y victoria. No importa qué tan profundo sea tu pozo, el amor de Dios logrará encontrarte, rescatarte y sacarte de ese lugar, hoy mismo Él puede hacerlo, deja la culpabilidad, hay nuevas oportunidades. Hay pecados sexuales en la Biblia de los cuáles los involucrados encontraron otro chance, siiii…. varios, más de uno, y todos alcanzaron lo que no merecían, perdón, paz y otra oportunidad, ¿por qué tu deberías ser la excepción?
Su amor por ti es infinito. ¿Qué te parece si en lugar de seguir lejos de él, si en lugar de que el pecado te separe, si en lugar de que la culpabilidad y la suciedad traigan vergüenza a tu vida, si en lugar de permanecer a millones de años luz de distancia, hoy te pones de rodillas allí donde estás, tal vez en ese dormitorio que ha servido para ver pornografía, lujuria, sexo ilícito, masturbación y qué sé yo… en ese mismo lugar te pones de rodillas y le dices simplemente “Perdóname”…? el resto quedará en las manos del Espíritu Santo.
¡Prepárate, llegó tu momento!, serás perdonado y sentirás una vez más el abrazo de tu padre, su beso tierno, fruto de un amor infinito como el universo, amor sin límites, perdón sin límites… te dejo mi amigo, porque tienes cosas importantes que hablar con tu Dios, te dejo porque veo a tu Padre que se está acercando y sus brazos están abiertos, creo que te abrazará y un beso tierno y dulce acariciará tu alma… disfrútalo.*
Pastor Carlos Navas
Pastor de Iglesia del Camino - Director del Proyecto Avivadores
* Navas, Carlos; Sexualmente Santos, segunda edición; Editado y publicado por Máxima Velocidad Producciones 2016. San Salvador, El Salvador.
Extracto tomado con permiso del autor.